Caballos de raza purasangre
Existen otras razas de caballos capaces de realizar un Sprint más veloz que el purasangre, pero ninguno es capaz de alcanzarle en una carrera de distancia. Largo y delgado, el purasangre es aerodinámico como el galgo e igual capaz en cuanto a rendimiento. Tiene una cabeza refinada, con los ojos grandes, las orejas activas y apuntadas, los ollares grandes y un perfil delicado que parece contradecir su potencia y velocidad. La cruz es a menudo prominente y la grupa potente y musculosa, a menudo inclinada. Una buena inclinación en las espaldas le confiere unos aires amplios y bellos.
La raza cuenta con tres tipos básicos, el especialista en sprint, de cuerpo alto y larguirucho; el especialista en resistencia, de cuerpo compacto, y el tipo combinado que lo convierte en especialista de media distancia.
La impecable delgadez del purasangre, cualidad que le ha hecho campeón, en ocaciones es también su ruina, especialmente cuando el sistema de cría se ha enfocado hacia la producción de velocidad en lugar de suficiente hueso.
En el hipódromo, es típico que los purasangres alcancen velocidades de hasta 70 km/h, y a veces estas potentes máquinas sufren serias lesiones.
Los purasangres de hipódromo normalmente comienzan su entrenamiento a los dos años, mucho antes de completar su desarrollo de huesos, lo que significa que son susceptibles a las lesiones. No obstante, si se les deja madurar antes de domarlos, se mantienen huesos sanos durante años.